Como cada noche me disponía a dormir, pero algo dentro de mi me impedía hacerlo, era un presentimiento o quizás una duda que me carcomía en la cabeza.
Después de analizarlo me quedo la conclusión de que jamás debes de rendirte ante tus sueños o metas, el camino no puede ser el más fácil pero después de tanto sacrificó puedes obtener tu recompensa.
Ya alguien lo dijo: "si no sufres, no estas vivo"
Comentarios
Publicar un comentario